Jueves, 26 de mayo de 2005
Escrito para Granadilla, pueblo de la provincia de Cáceres que fue abandonado al inundar las aguas del pantano de Gabriel y Galán las tierras de cultivo.
Hoy se está recuperando con talleres de verano. Conserva su fortaleza, su muralla. Fue un pueblo muy importante y lo visitó el rey Alfonso XIII en su visita a Las Hurdes.
Merece la pena hacerle una visita y llenarse de su magia.
Se encuentra entre los términos de Abadía y Zarza de Granadilla, desde cualquiera de estos municipios se puede llegar.
A este pueblo le cantó el poeta salmantino y extremeño de adopción D. José María Gabriel y Galán.

Fortaleza de Granadilla.
GRANADILLA
Si un día yo me perdiese,
y me fueseis a buscar,
buscarme en este pueblo,
donde aún es fácil, soñar,...
Viejo pueblo que te asientas
en un aislado otero,
desde él, tus ojos miran incansable
el tortuoso y polvoroso sendero.
Camino por donde un día
tus hijos partieron a obligado destierro.
Tu cabeza erguida con orgullo
cual corresponde a un noble caballero,
tu frente altiva, tu rostro arrugado,
en tu cabeza apenas quedan cabellos.
Quedaste tan solo y aislado,
tus calles las lleno el silencio,
las recorre la soledad y la tristeza,
en ellas sólo se escucha el vacío
que al caminar va dejando el tiempo.
En tus casas ya no hay algarabía,
ni en tus hogares arde ningún fuego.
Sólo se escucha el gemir de la lluvia,
cuando irrumpe en el silencio.
En tus vanos no hay puertas de madera,
ni en tus hogares cuecen los pucheros,
en tus tejados no quedan hoy tejas.
tus casas tienen por techumbre el cielo.
Sólo se escucha la brisa del pantano,
que va ocupando el espacio y el tiempo.
Tu escuela ayer llena de alegría
de risas, de voces, de cantos, de rezos,...
Hoy sus aulas están llenas de zarzas y ortigas,
de espinos, de hierba y helechos.
Maleza que todo lo invade
y todo lo van escondiendo.
De nostalgia has muerto esperando,
tiempos que jamás volvieron.
Tiempos que fueron para ti mejores,
en que por tus calles los niños corrieron.
Caminaron por ellas viejos campesinos,
nobles damas, caballeros y reyes tuvieron,
en tus calles sus nobles moradas,
en tus casas y campos nacieron,
gozaron, vivieron, murieron.
Hoy de ti solo quedan tus calles vacías.
y tus casas en ruina,
donde sólo habita el silencio.
Tus altivas y ufanas murallas,
que de poco o nada sirvieron.
Tu castillo, tu fiel centinela,
donde el enemigo se coló por dentro.
Noviembre. 2002.
Por: Antonio Rodríguez Sánchez | Mi Poesía | Comentarios (0) | Referencias (0)
Bitácora de un prejubilado cuyas aficiones son: senderismo, mountain bike, fotografía, poesía. En definitiva LA VIDA con mayúsculas. Podréis encontrar otras publicaciones del autor en la Red, simplemente escribiendo rodriguezrodri en un buscador.
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