Miércoles, 25 de enero de 2006
Hacia tiempo que varios del grupo querían ir al collado de Besaide, por aquello de que en él, se unen las tres provincias vascas. Yo, la verdad es que había pasado un par de veces por él hacia ya mucho tiempo en bici de montaña, haciendo lo que se conoce la Vuelta al Valle de Atxondo.
Monumento en Besaide
Para hacer un poco más interesante el recorrido, decidir dejar los coches en Apatamonasterio, y tomando la ruta verde del tren minero de Arrázola, subir hasta Besaide. La mañana se presentó maravillosa y de esta manera emprendimos la marcha. Primero dejamos atrás la ermita de Santiago, más tarde Arrázola y ya donde termina la senda verde la otra ermita de San Roque. (Un trazado muy jacobeo por aquello de los santos).
Siguiendo el camino que sigue el cauce del río Arrázola, continuamos hacia Besaide. Pero, en un cruce de sendas, de los muchos que hay, perdimos las marcas y el sendero "bueno" para subir lo dejamos atrás a nuestra izquierda. Por otro sendero muy bonito subimos hasta encontrar el que viene de Urkiola por Zabalandi. Pronto nos encontramos en el collado de Besaide, con sus dos monumentos haciendose sombra uno al otro,. pero ambos bajo la protección de impresionante y majestuoso Udala.
.jpg)
El otro monumento de Besaide

Uno de los muchos motivo de recuerdos a montañeros muertos que hay en este collado
Después de las fotos de rigor, continuamos hacia Urkiola por la amplia senda. Muy pronto nos adentramos en el viejo hayedo con el sendero completamente tapado por las hojas caídas. Un haya caída cortaba el camino, con un poco de equilibrio pudimos salvarla y continuar.
El sendero nos deja ahora en la campa de Izpiztegarriaga, con el Tellamendi a nuestras espaldas con su cruz de hierro haciendo guardia en el cordal.
Junto a la borda de la campa de Izpiztegarriaga dimos cuentas de las viandas antes de iniciar el camino de bajada a Arrázola pasando por el Andasto.

Junto a la borda de la Campa de Izpiztegarriaga.
Iniciamos la bajada alegremente. (Claro era bajada) Y de pronto, nos quedamos sin sendero. A campo través con algún que otro acojono por la pendiente. Por parte de alguno (no había ningún peligro, sí vértigo), lo volvimos a recuperar. Ya sin problemas nos reencontramos con la senda verde y retornamos a Apatamonasterio donde habíamos dejado los vehículos.
El recorrido (23 km.), ha sido muy bonito en cuanto a paisajes, senderos, caminos, vegetación y siempre con la compañía muda e impresionante de la peña del Anboto.
Cada vez me doy más cuenta que no es lo mismo; hacer el camino en bici que andando. La visión del recorrido, es distinta, las distancias no se calculan bien, los cruces los cruces son diferentes, las marcas... Tampoco es igual, cuando vas tú solo o cuando llevas un grupo contigo. Yo hoy he disfrutado bien poco de la ruta y no es porque no fuese bonita, que lo es un rato. Pero la inseguridad de no conocer bien el trazado y la infinidad de senderos, te resta, tu disfrute particular. Bueno otro día será.
Por: Antonio Rodríguez Sánchez | Senderismo Rodriguezrodri | Comentarios (0) | Referencias (0)
Bitácora de un prejubilado cuyas aficiones son: senderismo, mountain bike, fotografía, poesía. En definitiva LA VIDA con mayúsculas. Podréis encontrar otras publicaciones del autor en la Red, simplemente escribiendo rodriguezrodri en un buscador.
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com