Miércoles, 01 de febrero de 2006
Un día bajando del monte, les pregunté a mis compañeros, si conocían el Bosque Animado de Oma. http://es.wikipedia.org/wiki/Bosque_de_Oma (Ya que estaba seguro, que todos habían oído hablar de él), Solamente Aitor había estado en el mismo. Los demás no lo conocían, incluso algunos ni tan siquiera sabían por donde se encontraban las Cuevas de Santimamiñe.
Por esto programé una salida hasta el Valle de Oma con la visita al Bosque Animado de Ibarrola y para finalizar la jornada, la subida al mítico y solitario Ereñozar. La salida la hicimos el miércoles debido al temporal de nieve (Aún había mucha nieve en el valle)

En el Bosque Animado
Pronto dejamos aparcados los vehículos en las Cuevas y seguimos el sendero hasta el Bosque Animado. (El sendero estaba embarrado completamente). El Bosque tuvo comentarios de todo tipo, unos a favor otros en contra, la verdad es que no deja indiferente nadie. A mí particularmente me gusta.

El Bosque Animado
Después de recorrer bien el bosque y mirar cada pintura desde el lugar indicado, bajamos hasta el valle por una senda llena de agua y para poder salir tuvimos que saltar a un prado vallado.

Oma. Ojos que miran
Disfrutamos de un soleado paseo hasta las Cuevas admirando los hermosos caseríos y viejos molinos reconvertidos que pueblan el valle de Oma. Entre ellos el del autor de las pinturas, Ibarrola.

Entrada a La Cueva de Santimamiñe
Ahora nos quedaba la segunda parte del programa, subir hasta la cima del Ereñozar 448m.
El camino de acceso siempre peligroso, no en la subida si en la bajada se encontraba un poco exigente, debido a lo resbaladizo y a que el monte (zarzas, carrascos, madroños, etc.) se encontraban caídos sobre el estrecho sendero por causa de la reciente nevada.

La ermita de San Miguel de Ereñozar
Emprendemos la subida desde la boca de la Cueva y al poco de iniciar la senda, me dicen que no suben y que se queda. Yo hacia muchos años que había intentado subir y no sé porque causa no lo había hecho. Seguí en solitario la ascensión. La verdad es que no tenía ningún peligro que no fuese buscar el mejor lugar para continuar. En 25 minutos me encontraba disfrutando de las mejores vistas sobre el Valle Oma, Arteaga, etc.

Arteaga y la ría de Gernika desde Ereñozar
Saqué un montón de fotografías de todo el entorno, de la ermita de San Miguel, etc.

Descansando en Ereñozar
La bajada, pensé que sería más complicada y la verdad es que no tuvo otra complicación que poder seguir el sendero. (Debido al incendio del año 1989, toda la masa forestal grande, digamos, ha desaparecido y los troncos de encina muertos, copan el antiguo sendero y las jóvenes carrascas junto con las madroñeras dobladas por la nieve no permitían en la bajada el orientarse correctamente en el nuevo) Pronto alcance la zona de La Cueva, donde me esperaban mis compañeros y juntos dimos buena cuenta de los bocatas. Regresando a Bilbao. El día maravilloso, soleado y una temperatura excelente.

Ereñozar a sus espaldas
Por: Antonio Rodríguez Sánchez | Senderismo Rodriguezrodri | Comentarios (0) | Referencias (0)
Bitácora de un prejubilado cuyas aficiones son: senderismo, mountain bike, fotografía, poesía. En definitiva LA VIDA con mayúsculas. Podréis encontrar otras publicaciones del autor en la Red, simplemente escribiendo rodriguezrodri en un buscador.
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com